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La colaboración, el atajo más seguro ante la
nueva realidad
La implantación de las nuevas tecnologías en las
pymes es un esfuerzo que requiere que todos los agentes
implicados sumen sus fuerzas y compartan criterios.
Las actores implicados en el desarrollo de las nuevas
tecnologías son conscientes de la necesidad de arrimar
el hombro para demostrar a las empresas que introducir
estas aplicaciones supone una mejora sustantiva de su
competitividad. “La responsabilidad es compartida por
todos. La Administración tiene que tutelar y es
necesaria la participación de las asociaciones
sectoriales –que hasta ahora no han conseguido que
funcione ninguno de los paquetes sectoriales que han
puesto en marcha– y de las cámaras de comercio”, señala
José Luis Colvée, gerente de Anetcom, asociación que
impulsa el comercio electrónico en la región.
Estos organismos pueden ejercer una labor más cercana
a las pymes. “Las asesorías y consultorías no están
adaptadas a las pymes y si no se establece una relación
de confianza es casi imposible entrar en estas
empresas”, recalca Antonio Rico, secretario general de
la Cámara de Comercio de Valencia.
La directora general de la Fundación de Estudios
Bursátiles y Financieros, Isabel Giménez, también recoge
las críticas de las empresas de tamaño medio. “Se
aplican soluciones de gestión de grandes empresas que
suponen más burocracia, la presencia de un consultor
permanentemente en la empresa y que después exigen cada
poco tiempo actualizaciones costosas”.
Santiago Bonet, director del Instituto Tecnológico
del Metal (Aimme), considera que la “prioridad para los
tecnólogos no debe ser vender su tecnología más cara,
sino conseguir que las pymes ganen dinero con esa
tecnología porque entonces será cuando se convencerán de
que esas inversiones son necesarias. Además, para las
firmas de tecnología supondrá, a largo plazo, aumentar
su negocio de forma continuada”.
Por parte de las empresas tecnológicas también se
reconoce que muchas veces los canales no responden a las
demandas empresariales. Ana Garcillán, directora de
Pymes de Microsoft, indica que “ofrecer formación y
asesoramiento requiere mucha proximidad al cliente
final. Nosotros contamos con diez mil distribuidores en
España y todo el soporte que demos a este canal es
necesario. Su papel de integrador de soluciones,
traductor de lenguaje y responsable de tangibilizar las
soluciones en beneficios concretos y personalizados es
muy complejo y requiere de más ayuda”.
Desde el bando de quienes ofrecen soluciones también
se percibe que los pequeños y medianos empresarios no
ven el retorno de la inversión en tecnología. “Es
necesario que las pymes definan cuál es el modelo de
negocio que quieren tener en los próximos años y a qué
público quieren llegar. En virtud de eso, nosotros
podremos demostrarles cómo con la tecnología pueden ser
más competitivos, lo que les reportará mayores
beneficios”, apunta Tomás Juárez, director regional de
HP. “Al igual que en su día introdujeron soluciones para
la gestión administrativa, con las que consiguieron
ahorro de tiempo y costes, ahora podrán ver la
rentabilidad de tener una tienda abierta las 24 horas
gracias a Internet”.
“Orientar las TICs a incrementar el valor de los
procesos productivos de las empresas es el reto que
desde Telefónica nos hemos planteado con el lanzamiento
de servicios que, además, resulten de fácil
implantación, al eliminar las barreras tecnológicas y
sin necesidad de establecer dependencias que arriesgan
el crecimiento de la empresa. Servicios de valor añadido
para pymes, autónomos y profesionales adaptables a las
necesidades de cada empresa para producir y vender más y
mejor”, asegura Amor González, jefe territorial de
Márketing de Telefónica.
¿Y cuál debe ser el papel a jugar por la
Administración? Desde la Generalitat Valenciana se ha
optado por impulsar la creación de agentes intermedios
que articulen el tejido empresarial y se han descartado
otras vías como las ayudas directas para ordenadores.
“Las subvenciones para la compra de ordenadores pueden
suponer que se cambie de equipo, pero no necesariamente
que se incorporen nuevos usuarios a esas tecnologías”,
explica Josep María García i Barrio, asesor de la
Secretaría Autonómica de Telecomunicaciones.
Nueva generación
En el fondo subyace la idea de que la reconversión
tecnológica es una realidad inevitable ante las nuevas
realidades sociales y del propio mercado. “El colectivo
con mayor aceptación de las nuevas tecnologías e
Internet son jóvenes que actualmente no tienen capacidad
de gasto, pero que cuando se incorporen al mercado
obligarán a las empresas a actuar y adaptarse”, asevera
Antonio Marco, responsable de análisis de Negocios de la
Dirección Territorial de Valencia y Castellón de BBVA.
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